Un día te fuiste sin consultarme,
sin saber cual era mi opinión.
Te fuiste sin saber cuanto te quería,
y sin decirme adiós.
Poco a poco te fuiste olvidando de tu familia,
te olvidaste de que aca tenías otra vida.
Poco a poco fui saliendo de ese capullo
donde estaba oculta,
y fui descubriendo de que nada era como yo creía.
Mira cuanto ha pasado el tiempo
desde pequeña espero tu llegada,
y hasta ahora no ha pasado nada.
Los angelitos me decían: "No llores mi niña",
después del invierno viene la primavera.
Y que el gran momento pronto llegaría.
Ahora ellos me cuentan que tus planes son diferentes,
y te están convenciendo para que regreses.
Me dicen que no me preocupe, que estás muy bien
y que las flores del otoño están teniendo un bonito color
porque no hay distancias grandes para el corazón.
Mis esperanzas han regresado,
y sé que no será en vano.
No te preocupes Papá,
yo siempre te estaré esperando
con los brazos abierto,
y un te quiero en los labios.
Ana Barraza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario